HILOS
El ovillo rodó por las escaleras,en cada grada la mancha de sangre quedaba impregnada y el hilo seguía extendiéndose. Advertimos el hecho al oír el grito de la mucama, llegamos e iniciamos a ascender la escalera; al terminarla seguimos las gotas de sangre,al parecer provenían de la habitación del abuelo.
Llegamos al cuarto y todo estaba en orden,debajo de la almohada hallamos una aguja y algunas gotas de sangre. Pasos apresurados se escucharon en la habitación del bebé, al ir corriendo vimos al anciano junto a la cuna y sobre las sábanas, el roponcito amarillo del bebé impecable. El viejo lloró, le preguntamos por la criatura y seguía llorando.
Recorrimos el cuarto , detrás de las cortinas hallamos un zapatito azul tejido y el otro totalmente deshecho, solo quedaba la parte trasera y lo demás solo eran hilos del mismo color del
ovillo.
Autora: Ninoska Carolina Guzmán Ortíz


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