A CONTRALUZ

 

  Salimos de la cavidad, solo con el grito y algo de confusión

 estando expuestos a esa luz y al mundo.

 

Nuestros pasos avanzan por cuartos de berrinches, juegos

y siguen por otros de duda, dramas e ilusiones.

 

Los episodios de vida a modo de buen artesano nos tocan,

raspan las imperfecciones, eliminan las impurezas.

 

Risas, lágrimas se mezclan y dejan huellas en cada arcilla viviente

a veces se abren llagas y nos hacen sentir la sangre a rojo vivo.

 

“Caras vemos, corazones no sabemos”

cuán cierta es esa frase, la escuchamos y somos sordos.

 

Rostros vemos, intenciones no sabemos

al descubrirlos, hubiéramos preferido ser ciegos.

 

Somos libros con páginas dispuestas a ser leídas

siendo pocas las  entendidas.

 

El rostro se ilumina cuando un extraño

remueve las tristezas y alegrías.

 

Todas las páginas bajo sus sentidos son bien comprendidas

recordándonos  que las heridas también pueden ser curadas.

 

Autora: Ninoska Carolina Guzmán Ortíz






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